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5 Errores que cometemos cuando tenemos Rosácea. ¿Cuáles son y cómo evitarlos?

Hace tiempo os hablé de aquella temporada en la que la rosácea controlaba mi día a día. Normalmente aquellas personas que tenemos este tipo de piel cometemos muchos errores a la hora de querer tratarla. Creemos que un tratamiento compulsivo hacia nuestra piel ayudará a mejorar su estado. Pero la realidad es otra. Por eso, cuando os hablé de un tratamiento natural para la rosácea, os introduje varias experiencias personales que me ayudaron mucho a controlar este tipo de enfermedad.

Combatir la rosácea en la cara

Como ya sabéis, yo pasé por dos brotes de rosácea en la cara hace tiempo. Y a la hora de querer tratar mi piel cometí muchos errores que hoy quiero compartir para ayudaros a evitarlos.

Para poder controlar los síntomas de la rosácea es muy importante que nos mentalicemos y nos informemos adecuadamente.

Cuando os hablo de un cuidado de la piel, siempre trato de daros los mejores consejos y recomendaciones según mi experiencia personal. Uno de los errores más comunes que cometemos cuando tenemos rosácea es utilizar productos que poseen una gran cantidad de ingredientes. Sin saber como estos van a reaccionar en nuestra piel. Por eso la información es la clave y, en el cuidado de la piel menos siempre es más.

Es por ello que quiero hablaros de los cinco errores más comunes que cometemos las personas que tenemos este tipo de piel.

Los 5 errores más frecuentes cuando tenemos Rosácea en el cuerpo:

1. Limpiar nuestra piel en exceso.

Por supuesto limpiar nuestra piel es obligatorio si queremos controlar la rosácea facial. Pero el primer error más frecuente que cometemos es el de limpiar en exceso nuestra piel. Y aún tengamos una rosácea leve esto puede significar un problema futuro a mayores.

¿Cuántas veces es conveniente limpiar nuestra piel al día? Lo normal es hacerlo dos veces al día, pero si en cambio a la noche nos gusta limpiarla profundamente, nos bastará con solo una vez por día. Ten en cuenta que el proceso de limpiado de la piel es un proceso mecánico. Esto supone una agresión para la piel ya que eliminamos la barrera protectora y los ácidos grasos.

Es importante olvidarse de limpiadores agresivos. Los jabones fuertes son el enemigo número uno a la hora de querer evitar este error.

Debemos realizar un proceso de limpieza más suave. Si pretendemos notar cambios y tratar nuestra piel de la manera más adecuada posible, tendremos que utilizar productos que introduzcan ingredientes ideales para limpiar la piel con suavidad. Ingredientes como el aceite de cártamo, el aceite de manzanilla y el aceite de tanaceto azul ayudan a calmar mucho nuestra piel y siempre de manera natural.

El cambio más importante para mí fue empezar a hacer una limpieza con bálsamo. Por eso os recomiendo el bálsamo de la gama Blue Secret de Poetics. Sus ingredientes sirven también para limpiar la piel, tengamos o no rosácea.  Al hacer la limpieza por la noche, lo primero que deberemos hacer es aplicar el bálsamo en círculos y luego lo retiramos con la muselina sumergida en agua templada.

2. El uso de productos astringentes.

Tendemos a utilizar productos muy irritantes que tienen alcohol. El alcohol está presente en muchísimos productos como tónicos para tratar pieles gruesas. Los que tenemos una piel sensible solemos confundirnos y pensar que lo ideal es secar los granitos y acabamos acudiendo a estos productos.  Pero tenemos que evitarlos.

Muchas etiquetas de estos productos indican que utilizan alcohol desnaturalizado. Huid de estos productos pareque harán que nuestra piel se reseque y además, produce irritaciones.

Debemos acudir al uso de aguas florales, o también conocidas como hidrolatos. Estas aguas proceden de la destilación de las plantas de las que extraemos aceites esenciales. Yo te recomiendo que utilices tres tipos distintos, el de rosas, el de nerolí y el de manzanilla.

Son una alternativa estupenda para calmar y refrescar la piel. Además conseguiremos tonificarla de manera natural sin acudir a productos no naturales.

3. Exfoliación de la piel

En mi caso, llegué a exfoliarme la piel una vez al día creyendo que esto ayudaría a mejorar mi problema, pero no hizo más que empeorarlo.  Tendemos a ver nuestra cara con muchas imperfecciones y eso nos provoca estrés, creyendo que aplicando una exfoliación profunda mejoraremos, pero lo tenemos que evitar a toda costa.

Hay exfoliantes muy agresivos que tienen un mecanismo químico que para nuestro tipo de piel resulta ser muy negativo. Tenemos que tener paciencia y no agredir nuestra piel.

La piel se regenera automáticamente cada 28 días sin necesidad de ningún tratamiento. Así que es la manera más natural de desprenderse de las células muertas y en la mayoría de casos no hay necesidad de aplicar un exfoliante de ningún tipo. Si queremos aplicar un tratamiento para nuestra piel, lo más aconsejable es utilizar la muselina qué, gracias a sus pequeñas perforaciones, usarla día a día nos generará una micro exfoliación. Esta micro exfoliación mantendrá la piel más luminosa y bonita sin necesidad de agredirla.

4. Utilizar cosméticos con exceso de ingredientes.

Cuando queremos informarnos de un correcto tratamiento de la piel, normalmente nos equivocamos al pensar que cuantos más ingredientes tenga un cosmético, mejor. Pero es al revés, cuantos menos tenga, más beneficios traerá a nuestra piel. El motivo es simple. Si utilizamos un producto con una cantidad indescifrable de ingredientes, no sabremos cual afecta a nuestra piel y como. Es por eso que el uso de productos con menos ingredientes (y naturales) es mucho más efectivo y eficiente para el tratamiento de la rosácea.

Evitaremos:

  • Colorantes
  • Aceites minerales
  • Silicona
  • Perfumes

La gama Blue Secret de Poetics cuenta con un solo propósito: contar con ingredientes que ayuden al cuidado de nuestra piel rosácea. Utilizando pocos ingredientes pero efectivos.

5. Obsesionarse con nuestra piel.

Errores en la piel Rosácea

Este es el error más importante y el más frecuente. Yo soy la primera que al levantarse todas las mañanas se mira al espejo para comprobar si mi piel ha cambiado respecto al día anterior o no. Por eso os entiendo perfectamente. Debemos de olvidarnos del estrés que nos produce esta enfermedad y necesitamos relajarnos adecuadamente.

Lo que a mí me ayudó a mantener la calma fue la aromaterapia. Tenéis que ser conscientes de que el estrés empeora el estado de la rosácea y aplicar a nuestra rutina diaria ejercicios o actividades que consigan controlar el estrés, nos beneficiará en su control. El yoga, la meditación o la aromaterapia, son varias de las posibilidades esenciales que podemos aplicar. Por eso todos los productos que os recomiendo contienen aceites calmantes y relajantes, como el aceite esencial de manzanilla azul y lavanda. Podéis echarle un vistazo mi video sobre la rutina para la rosácea y coger una idea.

Obsersionarse con nuestra piel nos procura un estado muy perjudicial para nuestra tez. Es por eso que debemos ser conscientes de que el mejor método para combatir cualquier tipo de imeprfección en ella es la paciencia y el informarse adecuadamente.

Nuestra piel es un reflejo de nuestras emociones. Los aceites esenciales actúan en nuestro sistema límbico, que es el responsable de nuestras emociones y al inhalar estos aceites relajantes conseguiremos calmarnos. Si nos conseguimos relajar por dentro, lo haremos por fuera gracias a las propiedades de la aromaterapia con los ingredientes más naturales de este tipo de aceites.

Y esto es todo por hoy. Si pudiera volver atrás en el tiempo, lo primero que me diría a mi misma es que no me agobiara con la rosácea. Al fin y al cabo todos cometemos errores, pero como te dije anteriormente, la rosácea no tiene solución. Pero si que podemos aprender a controlarla.

Cambiar nuestra rutina introduciendo nuevos rituales cada vez más naturales nos ayudará a controlar todos estos factores. Es una enfermedad que puede llegar a frustrar así que debemos de mantener la calma. Si necesitas consejo, o intercambiar tu experiencia conmigo, estaré pendiente de los comentarios que me escribáis para daros más recomendaciones y consejos.